Viajar sola. ¿Quién dijo miedo?

Las terribles cosas que te pueden pasar al viajar sola….

-Me voy de viaje un tiempo.
– ¿A dónde?
-No sé, empiezo en la India y después quiero hacer una ruta por el Sudeste Asiático.
– ¿Con quién vas?
-Sola, voy a mi rollo.
-¿Queeee? Pero conocerás gente allí, ¿no?
– ¡Que va, de eso se trata!
– ¿Y no te da miedo?

MIEDO. Eso es lo que nos tiene que dar si viajamos solos, y más aún si eres chica. Ahí ya pasamos de miedo a terror en 0,2 segundos.
¿Pero cuáles son las cosas tan terribles que te pueden pasar al viajar sola?

1.-DISPONIBILIDAD. No tendrás que cuadrar vacaciones con nadie, ni con pareja, ni con amigos ni con tu familia. Tienes vacaciones y te vas de viaje. PUNTO. No más cuadrantes ni solicitudes de vacaciones, cambios de turno o perdida de reservas. Eres libre, tienes tiempo para organizar unas vacaciones perfectas.

2.-TU DECISIÓN. Iras donde TU quieras, no mediante voto, ni a través de charlas de debate, ni por compromiso, ni por es que “X” ya ha estado. Te propongo un ejercicio: Cuantas veces has visto reportajes, revistas, fotos de algún sitio y has dicho “- Tengo que ir ahí “. Bien, pues de todas esas veces, ¿Cuántas lo has hecho? Viajar, es sin duda uno de los mayores placeres de la vida. ¡Así que coge tu bola del mundo (O abre Google Mapas en su defecto) y planea cual será tu próxima aventura! Viajar sola te da el poder, aprovéchalo!

3.- LIBERTAD. ¿Te imaginas estar de vacaciones y que nadie te organice nada? Es decir, vas a hacer lo que quieras todo el tiempo, si quieres ir de excursión te vas. Si quieres tirarte un día tumbado en la playa como un lagarto, lo estás. Si quieres dormir porque el día anterior con el tema del Jet Lag se te fue de las manos… pues te quedas de resaca. No hay explicaciones, no hay discusiones. Libertad.

4.-NUEVOS AMIGOS. Harás amigos, sí. MUCHOS. Porque es una necesidad. Apenas veas a alguien con pinta de guiri te abalanzaras sobre él. Y será tu mejor amigo durante unos días, y será una amistad increíble. Te lo aseguro. Y esto puede pasar por dos motivos: Esa persona está en las mismas condiciones que tú y tendréis una conexión desde el primer momento. Además, es muy probable que no la vuelvas a ver en tu vida, por lo que serás tú mismo y te abrirás desde el primer momento. Y luego están los locales, o esa gente extraña que te mira raro. Te miran raro porque eres algo “no común” y querrán conocerte, invitarte a su casa, contarte sobre su vida, hablarte de su país, presentarte a su sobrino que estuvo en España…y créeme aprenderás mucho más de lo que pudieras imaginarte.

5.-TIEMPO. Tendrás tiempo para ti. Los momentos de soledad son unos buenos aliados, y si eso lo juntas con que estarás en un lugar alejado (a ser posible sin WhatsApp, sin Facebook y sin perro que te ladre), tendrás mucho tiempo para reflexionar, para meditar y para renovar tus energías. A la vuelta verás todo de forma diferente al viajar sola. Has conseguido desconectar.

6.- RÉTATE. Sales de tu zona de confort, sí, eso que está tan de moda. Viajar solo es coger un avión que despega de tu zona de confort y aterriza en la otra punta del mundo. Aterriza en un lugar donde nada ni nadie es conocido. ¿Eso es malo? No, no es malo. Es un reto. Da miedo, asusta, te crea hasta ansiedad…eso es salir de la zona de confort. Ahora bien, la sensación que tienes una vez que lo consigues no tiene precio. Te has superado como persona, has vencido tus miedos. En definitiva: Has vivido.

 

 

Quiero indicar que no estoy en contra de viajar acompañado. Ya sea en grupo, en pareja. Todo eso está genial, pero este post está dedicado a los que, como yo, por decisión o bien por las circunstancias viajamos solos.

¡Así que no hay más excusas, prepara tu mochila y vete! Y si me pillas pululando por ahí… pues seremos dos lobos solitarios en buena compañía! 😉

Compartir es sexy!

Deja un comentario