¿Cuáles son los verdaderos motivos para viajar?

¿TE FALTAN MOTIVOS PARA VIAJAR?

Conozco a muy pocas personas a las que no le guste viajar, y dentro de este grupo se diferencian en – Los que viajaron una vez y tuvieron una mala experiencia y – Los que no han viajado nunca…. A estos dos les voy a dar un consejo: Viajar es como el sexo, puede que no hayas tenido buenas experiencias o puede que no lo hayas hecho nunca, pero… es sensacional!

Luego están los que les gusta viajar de boquilla (como los llamo yo), este espécimen está caracterizado por los comentarios en una foto tuya en un país exótico como “¡qué envidia!” o “ que bien vives” pero siempre encuentran una excusa para no viajar, ya sea el dinero, el trabajo, los niños, se les ha partido la uña del dedo meñique, tienen miedo a catástrofes naturales, no hablan inglés y un largo etcétera de excusas , este grupo son los que no viajan porque no es una de sus prioridades y siempre pasa a ser una fantasía en su imaginación si les toca la lotería, hasta ese momento su único viaje es el de veraneo al pueblo (con suerte).

Y ya entramos en la gente que le gusta viajar, ya sea dentro de su zona de confort visitando lugares próximos, los que le gusta el turismo organizado y maravillosos resorts y todo planeado, los que le gusta la aventura y se van de interrail o de mochileros por cualquier continente y lo que viven para viajar. Todos ellos, cada uno a su manera han descubierto uno de los mayores placeres de esta corta vida que tenemos: VIAJAR.

Y es que hay infinidad de motivos para viajar, hablando desde mi perspectiva es un estilo de vida, me he dado cuenta de que me aburre profundamente vivir continuamente en un sitio, cuando llevo tiempo sin viajar es como una maceta que no riegas, se seca poco a poco hasta que muere. Esto tiene un nombre “El síndrome del viajero eterno”, aunque suena bien es bastante jodido ya que no tienes la sensación de pertenecer a ningún lugar, no estas ni “aquí” ni “allí”, una especie de ansiedad y siempre en constante melancolía de los viajes que ya se han hecho. Obviamente esto no está registrado en la seguridad social, por lo que si vas a un médico te va a mandar unas pastillitas para hacerte “feliz” y que te importe toda una mierda. Y esta no es la solución. La única solución que tenemos los de mi especie es VIAJAR. Así que ya podrían empezar recetando viajes a mucha gente, que se iban a curar las depresiones a punta pala!

Pero, ¿Cuáles son los motivos para viajar? En primer lugar, es conocerse a sí mismo. Y el conocerse a sí mismo los lleva a cambiar. Nos reseteamos, vemos las cosas de forma diferente, disfrutamos de los pequeños detalles y placeres de la vida, aprendemos a apreciar cosas que antes no nos importaban. ¿No es este un buen motivo para viajar?

Las experiencias que nos van transformando y vamos viviendo día a día, el salir de la zona de confort y e tener mil millones de imágenes en nuestro cerebro que ninguna cámara de fotos ni ningún documental nos pueden dar, ya que con cada una de esas imágenes en nuestra retina va asociada una sensación, ya sea admiración, miedo, sorpresa, adrenalina…. Estas sensaciones no se pueden comprar, ni se pueden perder.

Viajar es aprender, en todos los sentidos. Aprender a entenderse con gente que no habla tu idioma, aprender de otras culturas, aprender que por mucho que creamos que sabemos mucho siempre estaremos aprendiendo cosas nuevas y, ante todo, aprender que no hay un único punto de vista, ni una única forma de vivir, ni la fórmula de la felicidad universal… sino un amplio abanico de posibilidades, tantos como colores. O como países.

Lo bueno de viajar es que te encontraras a toda clase de personas, personas viajeras como tú que se aferraran a ti como si fueras su amigo de la infancia ya que “eres de los suyos”, perdonas que intentaran engañarte o aprovecharse de tu condición de “turista” y mis preferidas, personas que se cruzan en tu camino para enseñarte algo, personas que nunca pensarías que conocerías ya que ni tenéis amigos en común en Facebook ni te sigue en Instagram… pero probablemente logres conocerlo mejor que a cualquiera de tus contactos.

Y es que viajar nos hace ver a la gente a través del corazón, sin prejuicios, sin intereses ocultos, simplemente por el mero hecho de descubrir que hay detrás de esa persona que viste raro, habla otro idioma y vive de forma muy diferente a la nuestra. En ese punto que perdimos en preescolar cuando hablamos con cualquier niño en el parque simplemente por tener amigos y disfrutar de ese momento.

Y es que viajando es como verdaderamente se aprende, aprendes historia, geografía, idiomas, gastronomía. incluso algo de empresariales para gestionar el presupuesto y los cambios de divisas! Puede que por muchas firmas que recojamos no consigamos que viajar sea una asignatura en el sistema de educación. Pero si somos capaces de que sea una asignatura en nuestra vida, la cual nunca vamos a suspender porque cada viaje nos llena de vida un poco más.

Hoy en días las preocupaciones que tenemos son la de tener una casa confortable, un coche bonito, un buen trabajo, un móvil de última tecnología, un buen plan de pensiones… Pero todos terminaremos en el mismo sitio, en el “patio de los callaos” (ya sabéis a que me refiero), ¿cuáles de todas esas cosas por las que tanto has luchado te llevaras contigo?  Viajar, y esas experiencias y recuerdos que tienes de cada viaje es lo único que nadie te puede quitar, ni el banco, ni el estado, ni Susanita Díaz en mi caso. Como dijo William Wallace “Todos los hombres mueren, pero no todos los hombres realmente viven.”. A él no le quitaron la libertad… a ti no te quitaran los recuerdos.

Tienes suficientes motivos para viajar, o necesitas más?

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